sábado, 10 de abril de 2010

La preciosa sangre de Cristo Jesús


En el AT (antiguo Pacto) el pueblo de Dios para tener perdón de pecados tenia que hacer sacrificios, usando un cordero puro sin mancha, el mejor del rebaño. Si esta ofrenda era agradable a Dios habia perdón de pecado. Se tenia que hacer un sacrificio de sangre también para confirmar un pacto.

¿Por qué es importante la sangre?
A través de la historia, Dios estableció que la sangre siempre desempeñaría un papel importante en el perdón de los pecados:´Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión (Hebreos 9:22)... y la misma sangre hará expiación de la persona (Levítico 17:11).
Hasta el momento en que Adán y Eva pecaron, estaban desnudos. Después que pecaron, Dios derramó la sangre de un animal inocente para hacer túnicas y cubrir sus cuerpos pecadores: Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió(Génesis 3:21). Este es el primer caso en que se registra que Dios derramó sangre para cubrir el pecado de la gente. Tome en cuenta que Adán y Eva pecaron una sola vez, pero un pecado fue suficiente para que fueran pecadores. Por tanto, se tuvo que derramar sangre por su pecado.

¿Qué hacía la gente del Antiguo Testamento respecto a sus pecados?
En la época del Antiguo Testamento, los pecados eran cubiertos temporalmente por la sangre derramada de animales inocentes (vea Levítico 4)Pero, la Biblia dice que ese continuo sacrificio de animales no podía quitar los pecados en forma permanente:... porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados (Hebreos 10:4).

El día de la expiación
Esta es una hermosa ilustración del papel que desempeñaba la sangre para cubrir los pecados. Dios ordenó que el sumo sacerdote entrara al lugar santísimo del tabernáculo una vez al año. Pero, primero el sumo sacerdote tenía que derramar la sangre de un animal inocente para presentar una ofrenda por el pecado. En el lugar santísimo había una caja llamada arca. Dentro del arca habían dos tablas de piedra en las cuales Dios había escrito los Diez Mandamientos. El arca tenía una tapa de oro llamada "propiciatorio". Cada año, en el día de la expiación, Dios aparecía en una nube sobre el propiciatorio. Pero, antes que se manifestara, el sumo sacerdote rociaba la sangre del sacrificio sobre el propiciatorio. Así, cuando Dios miraba abajo, no veía Su ley dentro del arca, sino la sangre sobre el propiciatorio.Pronto comprenderá el significado. El asunto no era cuán bueno o cuán malo había sido el pueblo. Todos habían pecado; por tanto, todos necesitaban que sus pecados fueran cubiertos, y había sólo una forma: con la sangre.

¿Recuerda la historia de la pascua?
Los hijos de Israel eran esclavos en Egipto, y el faraón se negaba a dejarlos en libertad. Después de varias plagas, Dios iba a matar al primogénito de cada hogar. Para proteger a los niños hebreos, Moisés recibió la orden de que instruyera a la gente para que consiguieran un cordero. Pero, no podía ser cualquier cordero: El animal será sin defecto... (Exodo 12:5). Luego verá por qué esto era tan importante. Se les indicó que mataran el cordero y untaran la sangre en los dos postes y en el dintel de su casa (Exodo 12:7). Cuando Dios pasara por la tierra dando muerte a los primogénitos, las casas que tuvieran la sangre en los postes y el dintel, se salvarían: Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros,y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto (Exodo 12:13).
[Un cordero inocente murió para que la gente viviera. Como vimos, no se trataba de cuán bueno o malo era el pueblo. Todos habían pecado, así que todos necesitaban la sangre en los postes y dinteles de sus casas.

¿Cómo solucionó Jesús el problema del pecado?
En el tiempo oportuno, Dios reveló Su plan para solucionar el problema del pecado de una vez y para siempre. Un día, un predicador, conocido como Juan el Bautista, hizo una de las más importantes declaraciones que ser humano haya hecho jamás. Cuando vio que se acercaba Jesús, dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.(Juan 1:29). En esta declaración hay dos aspectos sumamente importantes. Primero, Juan se refirió a Jesucristo como el "Cordero de Dios"En lugar de continuar derramando la sangre de corderos en sacrificios, Jesucristo vino a la tierra para derramar Su propia sangre como el cordero por excelenciaSegundo, Jesús vino para "quitar" el pecado de una vez y para siempre, no para cubrirlo por un corto tiempo: Cuanto está lejos el oriente del occidente, [Jesús] hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones (pecados) (Salmos 103:12). Jesús no murió para cubrir temporalmente nuestros pecados, sino que derramó Su sangre "para la remisión de los pecados" Mateo 26:28

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