jueves, 30 de septiembre de 2010

Su preciosa sangre


Ni con todo el valor de las indulgencias, obras, sacrificios y ofrendas de las religiones más famosas se pudo comprar nunca una sola alma eterna para el cielo. (Marcos 8:36)
Pero los pocos litros de la preciosa sangre que Dios el Hijo hecho hombre derramó en la cruz, muriendo en nuestro lugar, fueron suficientes para limpiar potencialmente los pecados de toda la humanidad (Mateo 26:28 - Colosenses 1:14 - Hebreos 9:22)
Porque la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado (1ra. Juan 1:7)
Clavado en la cruz, desangrándose aún por nuestros pecados, el Creador del universo, que ha tomado sobre sí los de todos (1ra. Pedro 2:24), “por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23), dice: “Consumado es” (misión cumplida) (Juan 19:30).Así paga con su preciosa sangre nuestra deuda, y, pone a nuestro alcance la reconciliación con Dios el Padre (1ra. 1:18-19; 2da. Corintios 5:18-19; Romanos 5:9-11; Colosenses 1:20-22; Hebreos 10:10-14).
Desde entonces, toda persona que recibe el sacrificio del Cordero de Dios (Jesucristo) por completo y suficiente, Dios lo adopta amorosamente por hijo, y le da vida eterna en el reino de los cielos. (Juan 1:12; Juan 1:29)
Puedes no entender tanto amor de su parte, sin embargo es un hecho que “de tal manera amó Dios (el Padre) al mundo, que nos ha dado a su Hijo unigénito (Jesús) para que todo aquel (tú) que en el cree, no se pierda (en el infierno) más tenga vida eterna (en el cielo) (Juan 3:16)Amado lector, la puerta del cielo está abierta para tí desde la cruz del calvario (Juan 14:2 - Juan 10:7)
¿Te quedarás fuera? (Apocalipsis 21:27)
¿O le tomarás a Jesús sus palabra? que dice: “Todo el que invocare el nombre del Señor será salvo” (Hechos 2:21 - Romanos 10:13).
Con sinceridad, ora tu propia oración, o está:
Señor Jesús, confieso con mi boca que tú eres el Señor, y creo en mi corazón que Dios le levantó de los muertos (Romanos 10:9,10)Y me proclamo salvado por fe,porque tu has dicho que así lo sería (Efesios 2:8,9) Eres Dios, y no mientes (Números 23:19).
Sé que soy pecador, y arrepentido te confieso que necesito tu perdón y salvación (1ra. Juan 1:9)Por favor, perdóname y sálvame. Desde ahora te recibo por Salvador personal y te hago mi Señor. Señor mío y Dios mío, Jesucristo, te doy las gracias por haber derramado tu preciosas sangre y haber muerto por mí. Creo que a los tres días resucitaste para mi justificación, y después ascendiste al cielo, donde intercedes siempre por mí ante el Padre. (Romanos 4:25;Lucas 24:6,7 y 51 ; 1ra. Corintios 15:3-4; Hebreos 7:25)
Por favor, ayúdame a serte fiel hasta el fin, en el nombre de Jesús.
Amén

sábado, 10 de abril de 2010

La preciosa sangre de Cristo Jesús


En el AT (antiguo Pacto) el pueblo de Dios para tener perdón de pecados tenia que hacer sacrificios, usando un cordero puro sin mancha, el mejor del rebaño. Si esta ofrenda era agradable a Dios habia perdón de pecado. Se tenia que hacer un sacrificio de sangre también para confirmar un pacto.

¿Por qué es importante la sangre?
A través de la historia, Dios estableció que la sangre siempre desempeñaría un papel importante en el perdón de los pecados:´Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión (Hebreos 9:22)... y la misma sangre hará expiación de la persona (Levítico 17:11).
Hasta el momento en que Adán y Eva pecaron, estaban desnudos. Después que pecaron, Dios derramó la sangre de un animal inocente para hacer túnicas y cubrir sus cuerpos pecadores: Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió(Génesis 3:21). Este es el primer caso en que se registra que Dios derramó sangre para cubrir el pecado de la gente. Tome en cuenta que Adán y Eva pecaron una sola vez, pero un pecado fue suficiente para que fueran pecadores. Por tanto, se tuvo que derramar sangre por su pecado.

¿Qué hacía la gente del Antiguo Testamento respecto a sus pecados?
En la época del Antiguo Testamento, los pecados eran cubiertos temporalmente por la sangre derramada de animales inocentes (vea Levítico 4)Pero, la Biblia dice que ese continuo sacrificio de animales no podía quitar los pecados en forma permanente:... porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados (Hebreos 10:4).

El día de la expiación
Esta es una hermosa ilustración del papel que desempeñaba la sangre para cubrir los pecados. Dios ordenó que el sumo sacerdote entrara al lugar santísimo del tabernáculo una vez al año. Pero, primero el sumo sacerdote tenía que derramar la sangre de un animal inocente para presentar una ofrenda por el pecado. En el lugar santísimo había una caja llamada arca. Dentro del arca habían dos tablas de piedra en las cuales Dios había escrito los Diez Mandamientos. El arca tenía una tapa de oro llamada "propiciatorio". Cada año, en el día de la expiación, Dios aparecía en una nube sobre el propiciatorio. Pero, antes que se manifestara, el sumo sacerdote rociaba la sangre del sacrificio sobre el propiciatorio. Así, cuando Dios miraba abajo, no veía Su ley dentro del arca, sino la sangre sobre el propiciatorio.Pronto comprenderá el significado. El asunto no era cuán bueno o cuán malo había sido el pueblo. Todos habían pecado; por tanto, todos necesitaban que sus pecados fueran cubiertos, y había sólo una forma: con la sangre.

¿Recuerda la historia de la pascua?
Los hijos de Israel eran esclavos en Egipto, y el faraón se negaba a dejarlos en libertad. Después de varias plagas, Dios iba a matar al primogénito de cada hogar. Para proteger a los niños hebreos, Moisés recibió la orden de que instruyera a la gente para que consiguieran un cordero. Pero, no podía ser cualquier cordero: El animal será sin defecto... (Exodo 12:5). Luego verá por qué esto era tan importante. Se les indicó que mataran el cordero y untaran la sangre en los dos postes y en el dintel de su casa (Exodo 12:7). Cuando Dios pasara por la tierra dando muerte a los primogénitos, las casas que tuvieran la sangre en los postes y el dintel, se salvarían: Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros,y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto (Exodo 12:13).
[Un cordero inocente murió para que la gente viviera. Como vimos, no se trataba de cuán bueno o malo era el pueblo. Todos habían pecado, así que todos necesitaban la sangre en los postes y dinteles de sus casas.

¿Cómo solucionó Jesús el problema del pecado?
En el tiempo oportuno, Dios reveló Su plan para solucionar el problema del pecado de una vez y para siempre. Un día, un predicador, conocido como Juan el Bautista, hizo una de las más importantes declaraciones que ser humano haya hecho jamás. Cuando vio que se acercaba Jesús, dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.(Juan 1:29). En esta declaración hay dos aspectos sumamente importantes. Primero, Juan se refirió a Jesucristo como el "Cordero de Dios"En lugar de continuar derramando la sangre de corderos en sacrificios, Jesucristo vino a la tierra para derramar Su propia sangre como el cordero por excelenciaSegundo, Jesús vino para "quitar" el pecado de una vez y para siempre, no para cubrirlo por un corto tiempo: Cuanto está lejos el oriente del occidente, [Jesús] hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones (pecados) (Salmos 103:12). Jesús no murió para cubrir temporalmente nuestros pecados, sino que derramó Su sangre "para la remisión de los pecados" Mateo 26:28

lunes, 18 de enero de 2010

¡No ignoremos este Tiempo de Dios!

Hoy estás a tiempo de reconciliarte con Dios, estamos en Su Tiempo de Gracia, en el cual podemos acercarnos confiadamente con actitud humilde y con una decisión de nuestra voluntad que nos lleve a un profundo arrepentimiento para reconocer que somos pecadores y necesitamos de Su Perdón que fue posible gracias a Su Obra en la cruz del calvario
(Haz click sobre la imagen para ver detalles)



El día del Señor vendrá

Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento, para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles; sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. 3:8 Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. 3:9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 3:10 Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz. 15-Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición. Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

2da. Carta del Apóstol Pedro 3:1-18

lunes, 4 de enero de 2010

El Nombre que es sobre todo nombre




Humillación y exaltación de Cristo
Carta a los Filipenses cao. 2: 1-11

Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia,
completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.
Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;
no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.